Casi como un ritual, cada mañana, millones de personas en todo el mundo inician su día disfrutando de una taza de café. De igual forma, esta bebida se ha convertido en un excelente pretexto para reunir amigos, compañeros de trabajo y familias enteras.

Gracias a sus particulares sabores y característicos aromas, podemos descubrir el mundo, porque cada grano encapsula los rasgos propios de su región de origen, los cuales podemos identificar y disfrutar a cada sorbo. Victoria Martínez, Jefe de Learning de Starbucks Colombia, ofrece un recorrido sensorial por el Cinturón del Café, una franja horizontal que da la vuelta al mundo y es delimitada por los trópicos de Cáncer y de Capricornio, zona de climas tropicales y húmedos, y donde están ubicados los países productores.

Tres regiones ricas en café: Latinoamérica, África y Asia

Este recorrido comienza por Latinoamérica, una región que incluye a países reconocidos por sus granos de gran calidad, como los son México, Perú, Guatemala, Costa Rica, Brasil y, desde luego, Colombia. El café proveniente de esta región es utilizado por la marca para realizar gran cantidad de mezclas, ya que este grano se caracteriza por poseer sabores bien equilibrados, notas achocolatadas, a frutos secos, que se manifiestan gracias al proceso de lavado al que se somete el grano. El contacto con el agua permite la fermentación y le otorga al café su respectiva acidez.

Este viaje tiene una escala importante en Colombia. Gracias a que nuestro país está situado en el tramo norte de la cordillera de los Andes, sus variados microclimas permiten que se pueda cultivar en numerosas regiones, como lo son: Nariño, Cauca, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda, Caldas, Meta, Caquetá, Magdalena, Boyacá, entre otras.

El contraste entre las temperaturas frescas de las montañas del Eje Cafetero colombiano, los rayos de sol que nutren el suelo en la altitud de Nariño y la sombra de los árboles que protegen los cultivos en la Sierra Nevada de Santa Marta, les otorgan a las diferentes variedades de café colombiano un perfil de sabor único, equilibrado, de acidez pronunciada, y de gran diversidad y calidad, las cuales se obtienen en dos cosechas al año.

Como parte del compromiso de Starbucks de llevar el extraordinario café colombiano a más países para que millones de personas puedan disfrutarlo, en los últimos tres años el café de origen único Starbucks® Colombia Nariño ha estado disponible en alrededor de 30 países, llevando la multiculturalidad y la buena energía características de esta región del suroccidente colombiano a lugares como Singapur, Tailandia, China, Nueva Zelanda, Vietnam, Argentina, Brasil y México.

Continuando con el recorrido por el Cinturón del Café, la franja cafetalera horizontal que da la vuelta al mundo, llegamos a África, un continente con suelos fértiles. Allí se resalta la producción de regiones localizadas en países como Kenia, Tanzania, Etiopía y Ruanda; donde se obtienen granos de café exóticos, florales, afrutados, cítricos y que cuentan con altos estándares de calidad. Estas cualidades se encuentran, por ejemplo, en el café Starbucks® Kenya, el cual se caracteriza por sus suaves notas a vino y sus sabores frutales que se identifican mejor cuando el café se sirve templado, y para tener una experiencia diferente y degustar la gama de sabores que encapsula, es recomendable que sea servido sobre hielo.

Un gran diferenciador de la región africana es que, mientras en la mayoría de los países del mundo hay una sola cosecha al año, en los países africanos, al igual que en Colombia, se presentan dos cosechas, por lo cual la producción de café es permanente. Los cafés que se producen aquí son de cuerpos completos y su acidez pronunciada es más jugosa pero menos fresca que la Latina; las frutas cítricas como el kiwi, la naranja, la mandarina o las uvas son el acompañante perfecto para disfrutarlos.

Finalmente nos encontramos en la región Asia-Pacífico, la cual cuenta con variedad de climas y topografías, lo cual la hace perfecta para dar origen a algunos de los cafés más peculiares que se producen en el mundo. Con notas a hierbas secas y a tierra fresca que perduran en la boca, y cuerpo completo, el café proveniente de esta región es ideal para maridarlo con lácteos, tablas de quesos, mantequilla, alimentos salados, canela y especias.

4 pasos para catar café

La diversidad de los granos de café que se producen en los diferentes países hace que el momento de tomar una taza de café pueda convertirse en una experiencia sensorial única. Estas son algunas claves para descubrir y disfrutar el café de la mano de Starbucks:

1. Oler: nos permite distinguir los diferentes aromas, logrando conectarnos con recuerdos, momentos y emociones pasadas.

2. Sorber: al oxigenar las papilas gustativas, identificamos y probamos distintos sabores característicos de las regiones en donde fue producido.

3. Ubicar o localizar: para ello, se recomienda sorber nuevamente para ubicar en qué parte de la lengua nos queda mayor sabor. Gracias a las papilas gustativas que se encuentran por toda la lengua, sus diferentes zonas nos permiten captar variedades de sabores. En la punta, por ejemplo, se degustan los sabores dulces, mientras que en los costados podemos identificar los sabores salados, en la mitad de la lengua percibimos la acidez y, finalmente, en la parte de atrás la amargura.

4. Maridaje: es ideal acompañar el café con un complemento, ya que ayuda a realzar sus sabores. Se busca generar un equilibrio entre ellos y que ninguno se opaque.

Para tener en cuenta:

• Para degustar distintas variedades de café o entre alimentos, se recomienda tomar agua para limpiar el paladar

• Se puede utilizar el método de preparación de su preferencia, como prensa francesa, chemex o sifón, pero se sugiere comprar el café y molerlo antes de su consumo.