Los filtros presentes en los aviones son los mismos que los utilizados en los entornos hospitalarios.

Con la paulatina reactivación del turismo y la industria aérea en Colombia, y luego de varias semanas desde la inmersión a la “nueva realidad” por la emergencia sanitaria, es natural que algunas personas ya se encuentren planeando su próximo viaje. Por lo tanto, es importante que quienes decidan hacer uso del transporte aéreo, actúen con responsabilidad y, sobre todo, que estén bien informados y dispuestos a ajustarse a una nueva modalidad de viaje que con el autocuidado, los filtros de aire de alta eficiencia en las cabinas y los protocolos de bioseguridad, pueden hacer de esta, una experiencia segura y placentera.

La realidad es que se han tomado numerosas medidas de seguridad sanitarias para reducir  el riesgo de contagio en diversos espacios y medios de transporte públicos y, en el caso de  los vuelos, esto toma aún más relevancia, pues si consideramos las características propias de un avión que cuenta con un sistema de filtrado de aire altamente eficiente, además del uso de tapabocas y el resto de las medidas de higiene implementadas por las aerolíneas, los  aeropuertos y las autoridades sanitarias, el avión resulta ser una de las formas más seguras  de viajar en un mundo post-COVID-19.

Esto tiene que ver con el aire que se respira en la cabina, ya que todos los aviones Airbus fabricados desde 1994 están equipados con filtros de partículas de alta eficiencia, en inglés denominados High Efficiency-Particulate Arrestors (HEPA). Estos filtros brindan el mejor nivel de filtración disponible para la recirculación de aire al interior del avión, eliminando más del 99,9% de las micro/nano partículas, virus y bacterias, incluido el virus del SARS-Cov-2, que causa la enfermedad por COVID-19. Colombia cuenta con una flota de aeronaves bastante nueva, por lo que todos los aviones de pasajeros Airbus, operados actualmente en el país por aerolíneas como Avianca, Viva Air y Latam, cuentan con este sistema.

Los filtros HEPA utilizados en los aviones al igual que en los entornos hospitalarios, son los de mayor grado disponible. Estos fungen como una barrera para cualquier partícula (polvo, bacteria, virus, etc.), evitando que vuelvan a entrar en la cabina.

Para entender mejor qué tan eficiente es el sistema de ventilación al interior de un avión Airbus, es viable compararlo con otros lugares comunes en tierra. Por ejemplo, en una oficina el aire se renueva cada 20 minutos, en los hospitales cada 10, en cambio, en la cabina de un avión este se renueva cada 2 o 3 minutos.

El aire en las cabinas de los aviones Airbus se compone de una mezcla de 50% de aire fresco extraído del exterior y 50% de aire recirculado. El mecanismo por el cual funciona el filtrado consiste en que el aire fresco exterior se captura a nivel de vuelo (alrededor de 10,000 metros de altura) donde el ambiente es extremo y, por lo tanto, no hay virus o bacterias. Así, el aire exterior frío se comprime a través del compresor del motor y luego el aire comprimido caliente fluye a través de un convertidor catalítico para eliminar el ozono atmosférico. Finalmente, el aire es filtrado a través de los ya mencionados filtros HEPA, los cuales proporcionan un aire que cumple incluso con las normas establecidas para los quirófanos de los hospitales.  Adicionalmente, la dirección del flujo de aire del techo al suelo reduce el movimiento del aire hacia adelante y hacia atrás, lo cual evita la propagación longitudinal de contaminantes o patógenos.

Esto se suma a las medidas implementadas por la industria aérea colombiana para que la experiencia completa de volar en avión sea más segura. Como parte de los protocolos de prevención en terminales aéreas, es imprescindible que antes de ir al aeropuerto, el pasajero diligencie su estado de salud y datos del vuelo en la aplicación CoronApp. Adicionalmente, el uso del tapabocas es obligatorio en todo momento y se deben conservar dos metros de distancia con las demás personas y ocupar los espacios demarcados. Frente a los vuelos nacionales, se deben verificar los requisitos especiales exigidos por la ciudad de destino y para vuelos internacionales el aplicativo Check-Mig debe diligenciarse para agilizar el proceso migratorio. Las aerolíneas por su parte no podrán embarcar pasajeros con síntomas de COVID-19 y deben aplicar sus medidas de bioseguridad adicionales, por lo que se debe revisar el sitio web de cada empresa antes de viajar.

Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la implementación de medidas de distanciamiento físico al interior de los aviones no es necesaria, pues la filtración a través de los filtros HEPA que renuevan el aire cada 2 o 3 minutos, en conjunto con el resto de las medidas sanitarias, generan un ambiente seguro para los pasajeros.

Por otra parte, IATA sí respalda el uso de tapabocas y caretas de protección para disminuir los riesgos, así como la reducción de contacto en los procesos de abordaje, desembarque y recepción de equipaje, los cuales representan los puntos de mayor riesgo, por lo que es de suma importancia mantener las medidas de distanciamiento, además de mostrarse participativos para llevar procesos ordenados. De igual forma, se están digitalizando procesos de check-in y cualquier tipo de registro, mientras que la revisión de temperatura a todos los pasajeros es obligatoria.

Finalmente, como pasajeros es importante mantener las precauciones pertinentes para evitar contagios, además de viajar con responsabilidad e informarse de las medidas requeridas por los puertos de embarque y desembarque, para así hacer de la experiencia de viaje lo mejor posible en esta nueva realidad.