Después de varios kilómetros recorridos o de ciertos años utilizando las llantas, llega el momento de revisar si estas deben ser cambiadas. Un gran número de conductores no saben reconocer cuando es el momento indicado para cambiarlas, o sencillamente por el afán diario y/o la excesiva confianza que tienen en el vehículo, no le prestan la suficiente atención a una de las autopartes más importantes.

Una llanta en buen estado no solo le ayudará a que el auto mejore el desempeño, sino también, disminuirá el riesgo de accidentes, y/o de tener multas de tránsito en el futuro. De acuerdo con el artículo 131 de la Ley 769 de 2002, las multas por no realizar la revisión técnico-mecánica en los plazos establecidos puede alcanzar hasta los 15 SMVL.

En pro del bienestar y de la seguridad de los conductores, pasajeros y peatones en el país, expertos de Hankook Tire, empresa líder en la fabricación de llantas, recomienda a los usuarios estar muy atentos a las siguientes señales que le ayudaran a identificar si la llanta debe ser cambiada pronta o inmediatamente.

1. DOT (fecha de fabricación): No debe usar llantas por más de cinco años a partir de la fabricación. El hule se hace duro, se rompe y se pierden algunas propiedades importantes, como la adherencia. Para conocer cuando se fabricó una llanta busque en la parte lateral un cifrado de cuatro dígitos que indica la semana y el año de fabricación.

2. Revisar la banda de rodadura: Comprobar la profundidad de la ranura utilizando un calibrador de profundidad u observando el indicador de desgaste de la banda de rodadura en la parte lateral, le permitirá saber que tan desgastada se encuentra la llanta. Si la ranura presenta un desgaste por debajo de 2mm debe reemplazarse. Hankook recomienda comprobar el desgaste una vez al mes.

3. En caso de erosión severa o perforación de la llanta: Se recomienda comprar una nueva. El reemplazo de una llanta únicamente debe ser realizado por un técnico con experiencia.

4. Verificar si la llanta tiene algún tipo de rajaduras: Estas nacen en una llanta por envejecimiento, así como por la exposición de la llanta a altas temperaturas ocasionadas por el calor o por conducir en caminos agrestes.

5. La durabilidad de una llanta está relacionada con los hábitos de conducción y mantenimiento del vehículo: Recuerde siempre controlar aspectos como la velocidad, el frenado, el balanceo y presión de aire adecuada.