A causa de la pandemia, la sociedad ha tenido que adoptar medidas de protección rigurosas que afecta la forma como viven millones de personas en el mundo. La adopción de varios cuidados y medidas de bioseguridad como el uso obligatorio del tapabocas y el lavado permanente de manos son algunas de estas.

La doctora Astrid Lorena Ruiz, dermatóloga adscrita a Colsanitas explica que “Estos factores impactan la salud de la piel en esta nueva realidad. Por ejemplo, el uso continuado del tapabocas ha supuesto un aumento de los problemas de la piel. Esto ya que al usar tapabocas hay un aumento de la sensibilidad de la piel en las zonas de oclusión, es decir, mejillas, dorso nasal y mentón, lo que puede causar irritación y enrojecimiento de la piel así como el ‘maskacne’”. Por eso, a continuación la especialista menciona cinco aspectos a tener en cuenta para cuidar la piel en tiempos de Covid-19.

1. Crear una rutina de limpieza: la principal recomendación es limpiar, hidratar y aplicar protector solar en la cara en las mañanas y en las noches con productos suaves y recomendados por su dermatólogo de confianza. Adicionalmente, evitar en lo posible el uso del maquillaje. Esto para no generar posibles complicaciones como acné o dermatitis, en especial en las personas que ya tenían patologías de la piel como dermatitis atópica, dermatitis seborreica y rosácea.

2. Lavar el tapabocas: si se está utilizando un tapabocas reutilizable, en lugar de uno desechable, es importante recordar que este debe lavarse con agua y jabón rutinariamente según la frecuencia de uso. Esto no solo para prevenir el acné y otros problemas de la piel sino también para asegurar una protección adecuada del virus.

3. Escoger con cuidado la tela del tapabocas: si se están tomando estas precauciones, y aún así se mantiene sufriendo de problemas dermatológicos en las áreas que cubre la mascarilla, el problema no necesariamente es el tapabocas sino el material de fabricación. En este caso es recomendable adquirir una nueva mascarilla elaborada con un material diferente que sea más compatible con la piel de cada persona.

4. Usar jabones suaves: las sustancias antisépticas como el alcohol o los antibacteriales, disminuyen la capa de grasa que recubre la piel, dejándola libre de protección y a merced de bacterias, virus y hongos. Por eso, lo más recomendable es evitar jabones que alteren el pH de la piel (la capa protectora) porque a largo plazo pueden generar dermatitis o empeorar lesiones como las producidas por la psoriasis. Además, esto también permitirá proteger las uñas ya que estas pueden verse igualmente afectadas por sustancias agresivas dado que su estructura se compone de capas de queratina que se pueden debilitar y romper.

Por esto, cuando sea posible, es preferible usar un jabón suave para manos en lugar de otro tipo de sustancias ya que este tiene la capacidad de descomponer la estructura del virus, siempre y cuando el lavado sea correcto.

5. Disminuir los niveles de estrés: el estrés tiene varias consecuencias sobre la piel como lo es la aparición o empeoramiento del acné, la caída de cabello de forma cíclica y persistente y el aumento de sensibilidad y aparición de una piel «reactiva» (enrojecimiento, calor y ardor). Para evitar esto, es importante tomarse momentos en el día para relajarse. Dentro de las actividades que se pueden realizar para bajar los niveles de estrés está meditar, hacer ejercicio, alimentarse sanamente y dormir de manera profunda y suficiente.